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El dinero es el lugar común que rige si no toda, buena parte de la vida, nos guste más o menos. Por eso, lo habitual es que se aluda al ahorro para llamar la atención de los públicos, más aún en periodos de crisis o catarsis económica. Pero hay veces que las administraciones públicas aciertan con ese enfoque aunque éste apenas dure una semana. Incluso hay veces que sorprenden con su acierto al incluir en la misma campaña a diferentes públicos que, si bien no están directamente relacionados o persiguen el mismo fin, forman parte activa del mismo ecosistema. Como si el lema de la campaña fuese la frase “tirar comida es tirar dinero” el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente anima estos días a colegios, hogares y restaurantes en la “Semana de la Reducción del Desperdicio” a ahorrar dinero y consumir lo justo, ni más ni menos.
Planificar los menús, hacer una compra inteligente, revisar con frecuencia el frigorífico, no hacer la compra con hambre y ajustarse a las necesidades de consumo a las características de cada hogar son sólo algunos de los consejos que nos propone el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente durante la semana que dedica a la reducción de desperdicios.
Desde el pasado día 4 y hasta el próximo domingo los ciudadanos que no sepan cómo ahorrar, o quieran exprimir sus recursos para prolongarlos al máximo, o simplemente quieran consumir con responsabilidad podrán poner en marcha una serie consejos o acudir a alguno de los actos programados dentro de la llamada “Semana de la Reducción del Desperdicio”, una semana que debería tener prolongación de por vida en el tiempo si pretende causar verdaderos efectos.
La “Semana de la Reducción del Desperdicio” incluye un decálogo de actuación con enfoque para diferentes públicos: para restaurantes, hogares y colegios a los que conmina para que entre otras cosas, a que conserven la comida adecuadamente siguiendo las instrucciones de los envases y utilicen correctamente los espacios de cámaras y frigoríficos según las necesidades de frío de cada ingrediente, producto o alimento. Vigilar tanto la temperatura de los aparatos como la disposición interior de los alimentos periódicamente es algo que casi nadie hace y sin embargo es fundamental.
decc3a1logo-restaurantes-dc3ada-desperdicio-1Otros elementos a tener en cuenta son las fechas de consumo y caducidad. Deben vigilarse periódicamente para estar seguros de consumir aquellos alimentos que mayor antigüedad tienen o que más tiempo llevan en la nevera; con un sencillo truco que tiene que ver más con la logística que con la cocina tendremos alimentos en perfecto estado siempre: basta con ir colocando detrás o en segundo lugar los productos que hemos comprado recientemente. De este modo, los más antiguos siempre estarán delante y serán los primeros que usaremos para evitar su desperdicio dado que a todo el mundo le gusta ahorrarse esfuerzos y rebuscar.
Comer lo justo, pedir las sobras en el restaurante, y, congelar y aprovechar al máximo las sobras con las que se pueden confeccionar otros platos ayudan tanto a nuestra economía como al medio ambiente de ahí que en la web, además de información, también podamos descargar un saludable y ahorrador recetario con la que poner en práctica la principal idea de la campaña: consumir lo justo, desperdiciar lo mínimo y aprender a cocinar atendiendo a las necesidades de cada establecimiento, hogar o espacio educativo.