foodie sound arenos hecho casa libro 2Vago, comodón y con temor al fuego. Así se reconoce Pau Arenós en sus años de infancia. Suena gamberro pero todos sabemos que este periodista trabaja, es metódico y ama el fuego. A pesar de que la definición proviene de su infancia, las etiquetas que acompañan cada receta de su nuevo libro Hecho en Casa llevan a pensar que, por encima de todo, Pau Arenós es un hombre práctico con el que es posible cocinar de miedo, sin tener que sudar la gota gorda y sin quedarnos sin pasta.

Convertido en cocinero doméstico a partir de 1985, año en el que comenzó la universidad, Pau Arenós (periodista, redactor jefe de El Periódico de Cataluña y coordinador de la revista Dominical) cocina como cocinamos casi todos: tirando de apuntes y libreta, improvisando y recurriendo al recuerdo de guisos familiares. Pero es más disciplinado que unas simples notas, porque a ellas, explica en la introducción de Hecho en Casa (Ediciones B, 2013), añade lo que funciona y lo que no. Lo cual demuestra que el fracaso o el error culinario también forma parte del aprendizaje.  

El caso es que de esas notas, de esa cocina familiar y de su experiencia descubriendo, probando y narrando cocinas llega su primer recetario. Un libro divertido, con un toque gamberro, inventado en su mayoría “a partir de actos de comensal”, en los que si algo llama la atención de este periodista, queda anotado para ser desarrollado más tarde, eso sí, en versión casera.

Lo cierto es que la mayoría de los manuales de cocina están bien, no suelen contener errores y van perfeccionándose día a día con explicaciones directas y sencillas. Podemos preferir unos por encima de otros, pero lo que les hace útiles, o por el contrario les convierte en adorno de salón, son el nivel y las ganas con las que el lector cocinero se acerca a sus páginas. Muchos de estos libros seducen por sus imágenes y presentación, los hay que alimentan solo con mirarlos aunque su utilidad no sea completa.

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De izquierda a derecha: ‘Nigiri tiradito’, ‘Wontonfarra’, ‘Espaguetis Pollock’.
Hecho en Casa, Pau Arenós, Ediciones B.

Si hay que decir algo del libro de Pau Arenós, algo que invite a su compra, es que es un libro útil, práctico, pero sobre todo es un libro sincero. Un libro fácil pero también creativo. Repleto de ingredientes asequibles, tratados con técnicas que hacen que la cocina esté al alcance de cualquiera. Bastarán unas nociones elementales para reproducir cada una de ellas. Con este libro si alguno no cocina es porque ni siquiera sabe dónde se encuentra esa habitación de la casa que tiene el mismo nombre. En una palabra y sin que se enfade nadie es que se es muy torpe o se tienen pocas ganas.

Cuenta el periodista catalán en su introducción que las 100 recetas seleccionadas que se incluyen en el libro han obtenido el visto bueno de su mujer e hijos. Que cada noche durante un año fueron ellos los encargados de probarlas, más o menos aburridos. Las compartieron en familia, una vez montado cada plato. Una vez fotografiado el resultado sin adornos o artificios para ofrecer una imagen igual de casera que el objeto capturado con el objetivo de una tablet.

Con lo que llevo de lectura, y cocina puesta en práctica, puedo asegurar dos cosas: que Pau Arenós continúa siendo un loco de la comida y que sus recetas les van a dar increíbles resultados.

Los platos son tan originales como sus nombres (los hay muy gamberros como la Jeta Ibérica de la página 294, o la Wontonfarra de la 270). Y que quieren que les diga, se nota esa posición o amplitud de miras que proporcionan los años de dedicación a los restaurantes.

Todas las propuestas están etiquetadas con hashtags. Recetas listas para compartir en redes sociales mientras practicamos una cocina con #wok al más puro estilo #asiatiquea; o nos montamos un menú #baratillo o una comida #rapidilla; utilizamos la #túrmix; o empleamos ingredientes #crudos, damos un toque #aromático o añadimos unos #ahumados

Buceen entre páginas y recetas. Practiquen el I+D de Pau Arenós: dosis de insolencia y osadía en la cocina. Una cocina para compartir, para disfrutar, para ahorrar con productos cercanos, aprovechando temporadas, repartiendo la riqueza en tiendas y mercados, utilizando cultivos ecológicos e introduciendo alguna que otra herejía entre los ingredientes de las recetas. Entre ellos encontrarán mayonesa de bote. ¡Faltaría más! Si no hay transgresión, no hay diversión, y la cocina está para disfrutarla.