Ya sabemos que las redes sociales lo pueden todo (o casi todo, mejor dicho). Tantos seguidores tienes tanto vales; tantos ruido generas más cool; lo de leerlo todo, demasiado esfuerzo; viruliza, viruliza; ¡quédate en el titular! porque si estás en la onda, si entras al trapo, si haces la rosca, todo llega, más si hablamos...