George Washington comía lo justo, sus dientes no le permitían excesos. El primer presidente de Estados Unidos no era gourmet y sus gustos, además, fueron sencillos. Comía sobretodo pescado, remolachas, patatas, cebollas y cerdo frito, era aficionado a las avellanas y de todas las salsas su favorita era la de huevo y mantequilla. Hércules, en cambio,...